«Caminar con presencia mental sobre la Tierra puede restaurar nuestra paz y armonía, y puede restaurar la paz y armonía de la Tierra también. Somos hijos de la Tierra. Dependemos de ella para nuestra felicidad, y ella depende de nosotros también. Que la Tierra esté hermosa, fresca y verde, o árida y desecada depende de nuestra forma de caminar. Cuando practicamos meditación caminando con hermosura, masajeamos la Tierra con nuestros pies y plantamos semillas de alegría y felicidad con cada paso. Nuestra Madre nos sanará, y nosotros la sanaremos. »
Thich Nhat Hanh, El largo camino se vuelve alegría